Thor: Ragnarok y el Apocalipsis inminente.

Cuando la primera THOR se estrenó, causó revuelo porque la película formaba parte del llamado MCU (Marvel Cinematic Universe) y en parte porque introducía a un nuevo actor al mundo del espectáculo y los cómics: Chris Hemsworth. Este carismático actor fue capaz de entregarnos una actuación convincente, liderado por Kenneth Branagh y acompañado por la guapísima y talentosa Natalie Portman. Con estos elementos, más la reconocida presencia de Anthony Hopkins, el filme se convirtió en la mejor mezcla de drama shakespeariano, con la lección de humildad y madurez que, francamente, le sentó bien al Dios del Trueno.

Con la crítica “aceptándola” llegó la segunda parte que, lamentablemente, recaudó la peor taquilla del MCU. Personalmente, encontré la cinta muy divertida, además de que Chris ya me había demostrado su talento y capacidad para ser Thor. Sin embargo, el motor y gran presencia en pantalla lo tuvo definitivamente se lo llevó Tom Hiddleston al encarnar a Loki. Cada una de estas cintas gozó de un toque y personalidad propios que, para bien o mal, definió el carácter y la tonalidad del personaje dentro del universo fílmico de MARVEL.

Ahora, buscando corregir los errores de su antecesora, llega THOR: RAGNAROK, bajo la batuta creativa de Taika Waititi, director que francamente desconozco, pero me deja un buen sabor de boca, pues es oficial que la trilogía gozó de visiones diferentes, enriqueciéndose continuamente. Esto es una excelente oportunidad profesional para el elenco al tener la oportunidad de jugar con distintas perspectivas y formas de interpretación.

Como el título anuncia, la tercera entrega del Dios del Trueno habla del Apocalipsis asgardiano provocado por Hela, la Diosa de la Muerte, y como es de esperar, Thor, con o sin aliados, deberá detenerla a toda costa. Esta es la trama a grandes rasgos, pues detalles no daré, pero sí expresaré que se trata, indudablemente, de la mejor entrega del personaje, pues retoma elementos de sus antecesoras y de las pertinentes dentro del MCU (el cameo de Stan Lee es genial y la aparición del Doctor Strange, espectacular), dándole más sustancia, cuerpo y avance a la historia misma. Esta vez centrándose mucho en Thor mismo, el personaje más “descuidado” de los Vengadores. Se nota que Waititi buscó profundizar más en él, buscó llevarlo hasta sus últimas consecuencias, y Ragnarok es finalmente eso: la preparación física, interna y psicológica del héroe que lo ha de entrenar y fortalecer para la más grande batalla que pueda verse y que es inminente: la guerra contra Thanos.

La cinta cuenta con nuevos y divertidos elementos, referencias a otras películas y, contrario a lo que pensaba, THOR: Ragnarok es PLANETA HULK por cinco intensos minutos de emoción y reencuentro, pero no se toma TAN en serio esta parte. Hay bromas más inteligentes, además de un humor sutil acorde al margen fantástico y ficticio que reina en la cinta. Y aunque me agrada ver a Jeff Goldblum en el reparto, su personaje no me agradó mucho.

Ragnarok, en términos de actuación por parte de todo el elenco, está bastante aceptable, pues aunque tiene los aciertos que la trilogía necesitaba, esta vez pensándola individualmente del MCU, cuenta con tropiezos un poco irritantes: Hela (bella y brillante Cate Blanchett) aparece poco y su portentoso talento actoral es opacado por la narrativa y el guión que se percibe utilizado para generar suspenso y épica, pero se queda a la mitad… Se trata de ver a Thor luchando a muerte contra Hela, en un épico esfuerzo por ver una guerra por la salvación o la perdición, pero los avances traicionaron a la historia: Waititi y guionistas le dieron más peso y fuerza a la cómica relación de Thor con Bruca Banner/HULK (Mark Ruffalo, muy atinado) que a la motivación de Hela.

Es una película que disfruté mucho, me hizo reír, me dejó emocionado, con la oportunidad de empatizar con los personajes, de sentirlos cercanos, de avanzar en el MCU, de conocer expectante las pistas hacia Las Guerras del Infinito y, mejor aún: de saber más sobre Thor mismo. No puedo terminar sin incluir el único elemento que destacó desde los avances: la música. Inmigrant Song, de Led Zeppelin suena en un par de ocasiones y resulta sencillamente épica, formidable.

Sé que hay quienes critican el humor infantil de MARVEL, o quienes se quejan de la adusta seriedad de DC, pero al final es diversión. Estas películas eran solamente un sueño hace 20 años y hoy son realidad, ¿por qué no simplemente disfrutarlas? Thor: Ragnarok es diversión, es equilibrio general, sustancia e interiorización de personajes. Hay que deleitarse con ella.

Eduardo Sotoborja Quintanilla

Eduardo Sotoborja Quintanilla

Amante de los cómics y Literato de corazón, egresado de filosofía. Considero que la Literatura y el Cine son las formas de expresión más profundas para disfrutar la vida. Me decanto por la acción, el suspense y el terror. En mis tiempos libres debrayo sobre la ética.
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