Múltiple.

Diferentes personalidades, diferentes alegorías…

 

No sabría de qué forma tomar partido, pero sé que debo hacerlo. Estoy ante una de las cintas aclamadas -en lo que va del año, claro está- de M. Night Shyamalan, el director responsable de joyas como Sexto sentido (1989), El fin de los tiempos (2008) y El Protegido (2000). Personalmente concibo a Después de la Tierra (2013) y Señales (2002) como cintas regulares. Punto y aparte, Shyamalan lentamente polarizó a su público, llevándonos a la mayoría a que lo pensáramos dos veces antes de pagar la entrada a cualquiera de sus películas. Y es que, como un allegado me dijo hace unos años, “tal parece que a este director le dan el poder de realizar superproducciones y TODAS las arruina”. Si bien su filmografía no es muy larga, una que otra de sus películas podría aseverar este juicio. 


Ahora bien, dejando de lado la dudosa calidad de sus propuestas, puedo afirmar que Múltiple está muy pero muy lejos de ser una decepción. Como dicen varios críticos y medios digitales, esta cinta podría considerarse el regreso del talentoso, mítico y afamado director Shyamalan. Tomo partido a favor de su nuevo proyecto fílmico principalmente porque la historia no sólo captura los grados de tensión necesarios para que el conflicto central se desarrolle con sus respectivos giros de tuerca, sino porque además de gozar de un acertado elenco, también presume con razón y motivo una profunda claridad narrativa en la propuesta que ahora nos ocupa. 


Por el ritmo no hay que preocuparse. La cinta presenta todo con sabia madurez, con una inteligente atmósfera y con un desarrollo de personajes lo suficientemente sólido para generar matices interesantes. Múltiple narra la historia de tres adolescentes que, saliendo de un centro comercial, son súbitamente secuestradas por un sujeto que, descubrirán con el tiempo, padece un trastorno de personalidad múltiple. Entre las chicas secuestradas la más desarrollada, por trasfondo a modo de Flashback, es Casey Cook (Anya Taylor-Joy -¿alguien vio La bruja?-), y las otras dos chicas son Claire y Marcia (Hayley Lu Richardson y Jessica Sula respectivamente).


El meollo principal lo puede dividir la audiencia en varios interrogantes: ¿Quién es este sujeto? ¿Por qué las mantiene cautivas? ¿Cómo escapar de él? ¿Dónde se encuentran? ¿Por qué las quiere a ellas? Todas las preguntas las responde el guión de Shyamalan, en modos distintos. Porque ése es uno de sus grandes aciertos: la estructura narrativa es impecable. 


No puedo negar que quien se lleva el más grande aplauso es James McAvoy por su actuación. No sólo vuelve tangible cada una de las personalidades que adopta, sino que toma completo dominio del espectáculo y de nuestro sentidos, entrando en segundo plano Taylor-Joy. Si bien el actor ya me había demostrado su potencial en el universo MARVEL (dejando de lado la poco gustosa Se busca), recuerdo su estupenda participación en Entrance; con Múltiple nos encontramos ante un personaje delicioso en psicología, complejo, fascinante y aterrador. La verdad Shyamalan logra combinar el tono en su desarrollo, permitiendo una mesurada mezcla de géneros (terror, misterio, acción, drama) en su más reciente propuesta sin que jamás sintamos que su historia se le va de las manos. Apoyado por sutiles manejos de cámara, un espléndido cameo y una música muy interesante, el director logra hacer de esta cinta un vehículo narrativo donde predomina el clásico esquema del “gato persiguiendo al ratón”. Hay giros, hay sustos, hay descubrimientos; algunos afortunados, otros atroces, pero nos mantenemos interesados… 

No escapo de la confesión al tratar de ver la cinta como una obra maestra, porque no lo es. Tiene sus fallos, pero éstos radican en ciertos detalles; no obstante, los valores técnicos de la cinta la ayudan a sobresalir bastante de los tropiezos que ha tenido el director. Es un gusto disfrutar una película bien hecha, que toma cauce, que genera profundidad por medio del pasado de sus protagonistas, y aunque no los lleguemos a conocer a todos podemos decir que la tensión salva el día. 

Múltiple se convierte así, en una historia bien cuidada, con grandes actuaciones, un suspense bastante elaborado, cuya meta que es agradar al público, conseguirá exitosamente. McAvoy, por su parte, debería ganar en mi opinión el Oscar por su gran trabajo; si la película fuera un examen de gestos o lenguaje corporal psicológico, este actor rebasaría el 10 de calificación. Y rumbo a su final, todo adquiere más sentido aún, con otro cameo “de cajón” y explicaciones referenciales (más que nada, a la filmografía del cineasta), Múltiple es una muy buena opción para escapar de la rutina. 

McAvoy y Taylor-Joy conforman lo mejor de la cinta, seguido del suspense, la tensión y la historia bien construida. 
Lo malo es ese conjunto de detalles que no se dejan ir. 

Eduardo Sotoborja Quintanilla

Eduardo Sotoborja Quintanilla

Amante de los cómics y Literato de corazón, egresado de filosofía. Considero que la Literatura y el Cine son las formas de expresión más profundas para disfrutar la vida. Me decanto por la acción, el suspense y el terror. En mis tiempos libres debrayo sobre la ética.
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